De esas cosas que invaden el corazón y lo parten en dos con un rayo, seguido por el eco sonoro del trueno que retumba en las paredes del corazón aun por colapsar.
Como el aleteo de una mariposa que desata un tifón al otro del mundo, el silencio aguarda mil palabras para una mente que vive en recuerdos del pasado, marcados por el nombre de una musa, un nombre tachado mil ciento dos veces con marcador permanente.
Detrás de ahí la nada y detrás de la nada, yo aguardando.
Eternidad, lúcida eternidad.
14:48 |
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